LA HIDROTERAPIA Es un método terapéutico para tratar ciertas enfermedades

LA HIDROTERAPIA

La concentración sobre la pesadez

Es un método terapéutico para tratar ciertas enfermedades por medio de agua, que el paciente recibe en forma de bebida, duchas, baños, aplicaciones locales o simples abluciones.

La aplicación brusca de agua, ya sea caliente o fría, provoca en nuestro organismo una reacción vaso constrictora, a la que pronto sigue, por contrarreacción, una respuesta vasodilatadora, y una gran masa de sangre afluye desde las vísceras a los vasos sanguíneos cutáneos dilatados; aliviando el trabajo del corazón.

Este es el proceso:

Durante el primer periodo vasoconstrictor desaparece parte de la sangre de la superficie cutánea, aumenta la presión arterial y se aceleran corazón y respiración.

A continuación se presenta una vasodilatación periférica, que provoca el desplazamiento de la sangre visceral hacia los vasos sanguíneos cutáneos dilatados, aliviándose por consiguiente el trabajo cardiaco.

Como si fuera una especie de gimnasia circulatoria, el proceso que provoca la hidroterapia es muy beneficioso para el organismo sano, lo es mucho más en los casos de depresión y estrés, en cuanto acelera el recambio orgánico y favorece la diuresis (secreción urinaria) y las secreciones en general. Aunque, en el caso de los enfermos del corazón o hipertensos, se hace muy poco recomendable, por los aumentos temporales de la presión sanguínea,

Esta terapéutica a partir del agua ya se practicó, desde la más remota antigüedad, especialmente entre los hebreos, egipcios, griegos y romanos; y en la Edad Media, los pueblos árabes fueron los que mejor aprovechan las propiedades medicinales de determinadas aguas.

Pero el verdadero impulsor de la hidroterapia se supone que fue Winternitz, a quien se considera el padre de esta terapéutica.

Técnicas de la hidroterapia

Las térmicas, así como las aplicaciones hidroterápicas, son muy variadas pudiéndose practicar por medio de baños, duchas y compresas. Entre los métodos de hidroterapia más utilizados cabe mencionar:

Los baños generales, fríos, templados o calientes, en los que se sumerge todo el cuerpo.
Los baños parciales, en los que se tratan partes del cuerpo.
La ducha fría, la ducha caliente y la llamada ducha escocesa (que consiste esencialmente en chorros alternativos de agua fría y caliente.
Los baños turcos o sauna, a partir del vapor de agua.

En cualquier caso, junto a su poder curativo y relajante en las crisis de estrés y depresivas en general, que a veces infravaloramos, el agua puede ser un vehículo de eliminación de las toxinas y tensiones de nuestro organismo, que todos tenemos a nuestro alcance.

Relajación a través de la piel

La hidroterapia, tiene también un poder relajante, ya que permite acelerar el proceso de eliminación de sustancias tóxicas, aumentado la oxigenación de la sangre a través de la piel.

Al mismo tiempo que absorben, los poros de Ia piel también se dedican a eliminar las toxinas sobrantes de nuestro organismo, con lo cual ayudan a suavizar las tensiones y los estados de estrés.

Como una especie de pulmón complementario, una piel limpia es una piel ventilada, ya que no sólo respiramos por nuestra nariz sino también por los poros de nuestra piel, y por ello es fácil conseguir, a través de un baño relajante, que nuestro cuerpo y nuestro espíritu consigan una paz completa.

Basta un sencillo contacto con el agua para que, a través de nuestra piel, empecemos a sentirnos más calmados, camino de una relajación total, terapia muy fácil de aplicar en nuestro propio hogar en los casos de estrés o, simplemente, para recuperar autoestima.

Concretamos tres tipos de baños relajantes:

  • El baño completo: En el que el agua recubre en su totalidad el cuerpo.
  • El baño parcial: Cuando el agua recubre solamente una parte del cuerpo.
  • La ducha: Con una renovación constante de agua sobre el cuerpo.

El Baño y la ducha

El baño completo

Se trata, como ya hemos dicho, de que el agua del baño recubra todo el cuerpo, no obstante, este tipo de baño puede aplicarse de acuerdo con cuatro variantes, a saber:

Baño completo frío
Se realiza con agua a una temperatura inferior a los 20 °C, y no debe durar más de un minuto, ya que puede resultar peligroso incluso para las personas sanas.

Baño completo enfriado
Se prepara primero caliente o tibio y después. a medida que se le añade agua fría, se procura que alcance una temperatura no inferior a los 20 ºC; no es peligroso como el frío, aunque conserva su efecto tónico.

Baño completo caliente

Se refiere al baño en el que, originariamente, el agua tiene una temperatura que oscila alrededor de 35 a 38 ºC; tiene efecto sedante y facilita La conciliación del sueño.

Baño completo muy caliente
Se trata de un baño en el que el agua tiene una temperatura superior a los 38 ºC, es decir, por encima de la temperatura normal del cuerpo humano; provoca aceleración del pulso y de la respiración, acompañada por una gran sudoración, siendo recomendable el asesoramiento previo del médico.

Relajación a través de la piel

El baño parcial

El baño parcial puede ser aplicado a distintas partes del cuerpo, como los brazos, los pies, la pelvis o la parte inferior del abdomen hasta el ombligo, y sus características principales son:

Baño local frio
Con agua de 8 a 12 °C, que es una buena terapia contra los catarros gastrointestinales crónicos, en los estados congestivos del hígado y del bazo, en la impotencia sexual y, muy especialmente, en las crisis psicosomáticas, como puede ser el estrés, siendo contraindicado en las enfermedades renales.

Baño local caliente
Cuando el agua está entre 30 y 38 ºC, siendo beneficioso en los cólicos viscerales, y en el tenesmo o dolor rectal y vesical, etc.

La ducha

Es interesante tener en cuenta que, dentro de la hidroterapia, las duchas constituyen una de las mejores formas de tratamiento de relajación, porque al renovarse sin cesar el agua que está en contacto con el cuerpo, provoca la renovación constante de los estímulos mecánicos y térmicos, con una suma de efectos relajantes que no se presenta tan claramente en las restantes aplicaciones hidroterápicas.

Sus características principales son:

Duchas frías
Las duchas con agua fría, entre 10 y 14 ºC, aumentan el tono del sistema neurovegetativo, activan el recambio orgánico, templan el organismo contra las oscilaciones de la temperatura ambiental, evitando resfriados, bronquitis, etc.

Duchas calientes

Las duchas que utilizan agua entre 30 ºC y 35 °C de temperatura son muy recomendables por su acción sedante sobre el sistema nervioso vegetativo, teniendo una acción benéfica relajante sobre todo el organismo; por lo que en una crisis depresiva o de estrés siempre serán recomendables.

Preparación de un baño total relajante

Cuando se desea poder eliminar las habituales tensiones y fatigas físicas y mentales, producidas por una jornada especialmente agitada, o ante la posible presencia de un estado de estrés o depresivo, nada mejor que prepararse un buen baño relajante.

Además, vamos a conseguir que nuestra mente descanse, mientras los músculos agarrotados se destensan y relajan.

El proceso a seguir será el siguiente:

Debe iniciarse con una ducha de agua templada, más fría que caliente, para empezar a limpiar la piel y que los poros inicien la acción de distensión.

Prepare una bañera con agua caliente, que no exceda los 37 ºC, que corresponden a la temperatura interior del cuerpo humano.

Puede añadirse al agua alguna esencia de plantas relajantes, como la esencia de lavanda, por ejemplo, o un aceite aromático, aunque una fuerte infusión de manzanilla puede ser suficiente para conseguir un excelente efecto calmante.

A continuación, introducirse en la bañera, hasta que todo el cuerpo quede cubierto por el agua, excepto la cabeza.

Realicense varios ejercicios de respiración, media docena como máximo, inspirando y aspirando el aire de forma lenta y profunda.

Aplíquese un suave masaje manual en el plexo solar, es decir, entre el abdomen y el pecho, con lentos movimientos circulares en dirección contraria a las manecillas del reloj.

Aproveche esta situación relajante para que su mente quede completamente en reposo, sin ninguna tensión ni pensamiento, dejándose flotar en el baño tibio.

Se debe salir del baño cuando haya estado un máximo de 10 minutos, haciéndolo de forma lenta y reposada, al igual que se hará el ejercicio de secarse.

El final ideal estriba en reposar en la cama, incluso durmiendo, durante otros 10 minutos, para que el efecto relajante del baño sea completo.

Preparación de un baño parcial relajante

En el caso de que no se quiera tomar un baño total, se pueden aplicar los mismos detalles y preparativos para un baño local de pies, de cintura o de brazos.

El más recomendable de estos métodos, para conseguir una relajación muy completa y sedante, estriba en permanecer sentado mientras se mantienen los pies en un reconfortante baño de sales minerales y de plantas aromáticas.

De acuerdo con los principios básicos de la reflexología, en la planta de los pies se refleja todo nuestro organismo: desde los riñones, el cerebro, la columna vertebral, incluso el sistema nervioso, los ojos y el corazón.

Por lo que todos nuestros órganos vitales pueden ser estimulados y relajados a través de la aplicación de un adecuado baño de pies, beneficiándose así todo nuestro organismo.

Será importante mantener el agua del baño de pies entre los 36 y 37 ºC, siendo recomendable añadir; como en el baño completo, aceites o extractos vegetales sedantes.

De todas formas; basta con un buen puñado de sal marina para que el resultado relajante del baño sea completo y efectivo.

LA NO ATENCIÓN

Siempre es necesario un tiempo de prácticas para poder dominar una técnica o método que permita conseguir un estado de relajación conveniente al propio organismo.

Realmente, un método rápido no existe, pero si alguien se encuentra necesitado de resultados rápidos y concretos, y dispone de poco tiempo para dedicarle a los ejercicios correspondientes; la relajación por la no atención puede ser de especial interés. LA HIDROTERAPIA

Se trata de un método que se puede dominar con pocos días de práctica, sin precisar de excesiva concentración, siendo especialmente recomendable para conseguir una rápida distensión muscular, en especial los deportistas aficionados, que se quejan de agujetas después de practicar deporte, únicamente durante el fin de semana.

El creador de este método de relajación, llamado: Decabitus, fue Frederic Pierce, un americano jugador de bolos.

Es de todos conocido que, cuando hay una acumulación de cansancio sobre un determinado músculo, producida por un exceso de ejercicio físico, llega un momento en que el brazo o la pierna parecen negarse a seguir funcionando.

La particularidad especial del método de relajación creado por Pierce se basa en no prestar atención al músculo o miembro fatigado, es decir, distraer la atención hacia otra dirección o cosa y, automáticamente; la zona cansada se relaja y adquiere de nuevo la fuerza necesaria para volver actuar.

Concretamente, según su descubridor «el secreto de este método de relajación está precisamente en apartar nuestra atención del músculo cansado».

En el caso de una sesión de relajación por la uno-atención dedicada a un problema psicosomático de tipo depresión o estrés, las acciones físicas irán siempre acompañadas por pensamientos positivos.

A pesar de la simplicidad del método, es imprescindible; para distender la tensión de sus músculos automáticamente por la no-atención, seguir un período de aprendizaje y práctica que permita dominar esta técnica de relajación.

No obstante, bastarán unos breves ensayos y prácticas para estar en condiciones de relajar los músculos de los brazos o piernas, incluso en plena competición de tenis o partido de fútbol. LA HIDROTERAPIA

Como bien deja constancia el nombre decúbito; como se conoce en Estados Unidos a este método de relajación, se debe practicar colocándose boca arriba y realizando, durante unos pocos días; unos cortos ejercicios; en una habitación tranquila y reservada. LA HIDROTERAPIA

Puede utilizarse en el suelo o sobre una delgada colchoneta.

Ensayar Ia relajación por el método de la no-atención

El proceso para aprender a relajar los músculos, por este procedimiento de la no-atención; es aplicable a cualquier parte del cuerpo, desde la nuca y la espalda hasta las piernas y los brazos; el pecho o el abdomen.

Si nos proponemos aplicarlo como método de relajación contra estados depresivos y de estrés; deberemos prestar la atención a nuestra propia mente, a partir de una idea determinada:

Quiero ser feliz… LA HIDROTERAPIA
deseo superar mi agotamiento mental…
debo reforzar mis ideas…
la decisión que tomaré será la más oportuna…
voy a conseguir el trabajo deseado. ..

Es decir; debemos tomarla idea como si fuera un músculo» de nuestra mente e intentar relajar nuestros pensamientos hasta conseguir equilibrar nuestro estado psicosomático. LA HIDROTERAPIA

EJERCICIOS RECOMENDADOS

Los ejercicios deberán ser orientados de la misma forma que en el ejemplo sobre las piernas que damos a continuación; añadiendo a la parte física la mental; es decir, actuando sobre los pensamientos positivos mientras tiene lugar el ejercicio con la pierna:

Tumbarse en el suelo, en la forma ya indicada; manteniendo los ojos cerrados y la mente dispuesta a concentrarse en lo que se va a hacer.

Levantar la pierna derecha, en toda su extensión, entre dos o tres palmos del suelo.

Mantenerla en esta posición durante unos 10 segundos; como máximo; procurando que todos los músculos se contraigan, hasta el extremo que la sensación de fatiga se haga muy patente.

Procurar imaginarse mentalmente que todos los músculos de la pierna están en tensión, desde el pie hasta la cadera.

Debe conseguirse, de forma muy consciente; concentrarse en el cansancio que provoca en sus músculos al levantar la pierna del suelo.

Pausa de cinco segundos.

A continuación debe volver a poner la pierna derecha en el suelo y se levantará la pierna izquierda. LA HIDROTERAPIA

Hay que repetir el mismo ejercicio que se había hecho con la pierna anterior; procurando imaginarse mentalmente todos los músculos de la pierna en tensión, desde el pie hasta la cadera.

Cuando se concentre la atención en el profundo cansancio de la pierna izquierda que está elevada del suelo, inmediatamente; se habrá apartado la atención de la pierna derecha; y ésta se queda relajada y distendida y, posiblemente, con más fuerza que nunca.

Se trata de intentar forzar, al máximo, la posición elevada de la pierna; hasta que no pueda resistir más y dejarla caer de golpe. Tras varias prácticas, en pocos días, se consigue una total relajación para los músculos.

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