Enfermedades que se relacionan con el estrés

Cuando la situación crítica del estrés ya se ha presentado

son varias las partes de nuestro organismo que acusan su presencia, y que sirven de punto de referencia para cualquier intento de superar la situación de estresamiento.Enfermedades que se relacionan con el estrés

El corazón, la cabeza y las diferentes partes del aparato digestivo, a lo que añadiremos; además de forma generalizada, el resto del cuerpo; serán las zonas más importantes en donde se localizarán los trastornos psicosomáticos.

*El corazón y el estrés.

Bajo los efectos de una situación de estrés el corazón aumenta su ritmo de trabajo, bombeando más sangre lo que puede llevarle a debilitarse. Al mismo tiempo; al movilizarse las grasas (colesterol y otras) para dar mayor energía a los músculos, se están dando facilidades a la aparición de la arteriosclerosis.

Unido a todo lo anterior, si además el cuerpo humano recibe sus raciones de tabaco, alcohol, vida poco activa e hipertensión, entre otras posibilidades; el estrés está poniendo las bases de lo que es posible que termine en un infarto de miocardio o en una angina de pecho.

*La cabeza y el estrés.

Las crisis de estrés pueden ir acompañadas de migraña; o el vulgar dolor de cabeza, causado por la vasoconstricción de los conductos sanguíneos que riegan el cerebro.

Pero el dolor de cabeza puede acentuarse y llegar a ser insoportable cuando a continuación se produce la relajación de estos mismos vasos, que desprenden sustancias químicas de actuación directa sobre las terminaciones nerviosas. Complementando a este dolor de cabeza tendremos hipersensibilidad al ruido y a la luz; náuseas incontroladas y un alto grado de irritabilidad, lo cual no es un panorama demasiado envidiable.

*La digestión y el estrés.

Vamos a empezar desde arriba, desde la boca, donde la sequedad será una gran molestia.
A partir de aquí, la crisis de estrés también influenciará negativamente al esófago, con espasmos que dificultarán la entrada de alimentos, provocando «nudos» en el estómago, con la consiguiente pérdida de apetito, el aumento de ácidos sobre las paredes del estómago, debilitando la mucosa y abriendo el camino a posibles úlceras gástricas.

Paralelamente, también el páncreas sufre el efecto del estrés; con inflamaciones y, cuando llegamos a los intestinos, nos encontramos con enfermedades digestivas relacionadas, como pueden ser: las úlceras gastroduodenales, la colitis ulcerosa y la irritación de colón. Sólo el control del estrés podrá ayudar a poner fin a las dolencias citadas.

*Los problemas psicosomáticos y el estrés.

Si hemos aceptado que el estrés, de forma generalizada; tiene un origen psicológico más que físico, vamos a analizar las consecuencias psicosomáticas de sus crisis.

Son numerosos los trastornos psicosomáticos que pueden sufrir, de forma directa o indirecta; los órganos vitales del cuerpo humano.

Detallemos algunos:

*La alergia, la rinitis, el asma y la bronquitis; entre otras afecciones respiratorias.
*Los calambres musculares, el reumatismo, los dolores de espalda y otras dolencias del aparato locomotor.
*El acné, la urticaria, los eccemas y la soriasis, junto a la caída del cabello y otras deficiencias cutáneas.
*La impotencia o el vaginismo; así como la presencia de los demás síndromes genito-urinarios.

Aunque, lógicamente, también pueden aparecer estas enfermedades citadas sin necesidad de que exista el estrés, la situación estresada agravará las dolencias reseñadas; así como la conjuntivitis, la obesidad, las cefaleas, la ansiedad y los estados nerviosos.

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